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lunes, 16 de junio de 2014

¿¿¿ SEXO ADICTOS ???



Venga vaaa…. A cuadros me quedé cuando leí esto en un grupo BDSM de los muchos tantos que pululo por FB ¿sexo adictos? Me tuve que morder la lengua para no decirle cuatro cosas a la sumisa que escribió tal palabra, pero sinceramente la aconsejaría que se viniera a Mallorca a la clínica Capistrano y tratara con personas con esta adición, se le iba a quitar las ganas de volver a pronunciar la palabra con cierto cachondeo . 

¡¡¡Y luego se quejan de que este mundo no es serio!!!

Puede que lo esté llevando aun extremo que no toca pero señores/as… Lo siento, de verdad lo siento mucho pero me dio un asco tremendo leer eso. Yo no estoy en el paraíso BDSM para el sexo. Deseo encontrar mi sitio, aprender, disfrutar de mi esencia sumisa, entrega, crecer, ver como la mano que me moldea brilla con luz propia. Digamos que si hubiera una universidad para sumisas “educación y disciplina” sería la primera que se posicionaría en la puerta de rodillas y a la espera. 


Qué hay sexo… siiii lo sé, lo hay sexo y mucho más que sexo… soy muy consciente pero es que por palabrejas así luego ocurre lo que ocurre y pasa lo que pasa. Te cansas, te hastías, se te quita la ilusión de seguir, todo se vuelve como el pito del sereno, los roles Dominantes no son respetados y los roles sumisos se interpretan como juguetes y no ven el lado “alma”.

No sé si me explico, pero vamos que es fácil de entender…

Muchos años a costado para que este  mundo no se viera señalado como un mundo de locos masoquistas ya qué no había internet para adentrarse a navegar y tener mas información, que ha tenido más BOOOMMMM y se ha alborotado todo un poco más por las oídas 50 sombras del chupi Grey, ok.  Y de ahí que las nenas y nenes tengan ganas de hurgar golos@s y que los más veteranos/no tan veteranos lo utilicen para pasarse como supuestos “D” pufffff ¿qué le vamos ha hacer? Cada uno camina y sabe defenderse, pero jolín de ahí a qué se hable de sexo adictos aunque sea de broma…no sé.
Como podéis leer a mi me indigno porque para mí esto es serio, a ver que no soy estricta y tengo mis momentos de cachondeo pero soy una persona que se comportarme y estar en mi lugar y si en vez de decir sexo adictos de una manera tan fresca lo hubiera sido más sutil, como por ejemplo…


Hola… perversos BDSMeros

Queda mejor ¿verdad? Y así no la hubieran dicho a la suso dicha todo lo que la dijeron en los comentarios. Si es que a veces hay que saber estar y saber hacer un buen post de entrada en un grupo donde la mayoría son Amos bastante serios.
Bueno con esto y una scoby galleta me retiro hasta pronto!!! Ya me he desinflado… que poco me gustan las malas formas ainsssss…. Disculpar el arrebato, pero es que estas cositas me pueden.



 Pienso que este tipo de comentarios los puedes hacer cuando tienes cierto grado de confianza y con el grupo de personas que conocen tu forma de ser, pero no así de entrada. No se... 



Un saludo


                                                                                                                                               Selene Moon



 


lunes, 21 de abril de 2014

Un sábado sin pre-aviso (relato)



-Mantente donde estás, perra-  Me dijo cuando entré en el salón.

Su voz penetró en mi interior y me dejó petrificada, era sábado por la mañana y el plan era salir a patinar y disfrutar del espectacular día soleado o comerme una tableta de chocolate de las que vi en uno de los armarios de la cocina mientras probablemente leyera un libro o quizás viera un documental del antiguo Egipto, para calmar estados y desconectar la cabeza por unos días.

No me podía imaginar que el qué fuera Mi Amo y del cual adoro y tengo una muy buena relación  aunque ya no estemos juntos como Amo/esclava se iba a unir a una quedada de fin de semana a una casa rural para disfrutar de la naturaleza que un par de amigos vainillas habían programado. Amigos, que no sabían nada de nuestro mundo. De hecho, no sé ni como narices se ha enterado. Pero bueno, eso es fácil… Él, es un gran observador y cuando algo le genera interés, te cuida en silencio. 
En su día cuando la relación se dejó sentía que no podía moverme de su lado y Él sabe perfectamente el motivo y nooo, no es que me enamorara de Él por lo cual yo no desaparezco, porque no me enamoré, ni tampoco por dependencia por lo que no me muevo de su lado.  A veces, hay que tener en cuenta otros valores por los cuales te es imposible dejarlo ir y seguir avanzando aunque no seas de Su propiedad.

-Deseaba verte-

Mi cuerpo se sacudió por dentro. Cerré los ojos y cogí una gran bocanada de aire.

-Desnúdate, quédate de pie y abierta.-

Lo miré y me mordí la lengua, Él estaba sentado en el sofá, con los pies descalzos, unos vaqueros y una simple camiseta negra con nuestro amigo Jack, el protagonista de una película de Tim Burton. Su pelo largo sin recoger en una coleta y en su rostro se apreciaba una sombreada barba de un par de días que cubría su fina piel y como no… una taza de café con leche humeante y esa sonrisa endemoniadamente pícara que hacía que la ropa se me desintegrase. “¿PINZAS?.... ¿eso es una cestita de pinzas de ropa?” Pensaba mientras tragaba saliva y al mismo tiempo pensaba que no había nadie en casa ya que las dos parejas y un par de amigas desconocidas se habían ido de excursión y volverían hasta bien caída la tarde.

-Coge el cesto de pinzas, sumisa-

-¿Pinzas… Señor?- Susurré

-Sí, eso es lo que te he pedido, perra.-

Me acerqué lentamente, mi cuerpo sentía la necesidad de su mano, de su ser… lo anhelaba, desde que los conocí me activada con un simple “hola”. Cada vez más cerca hasta que cogí lo demandado. No le miré ni un segundo directamente a la cara, ni cuando me ordenó por segunda vez, la verdad es que cuando tomaba su rol de Dominante me imponía mucho, de hecho impone, y no podía mirarlo a los ojos a no ser que Él me cogiera la cara y me clavara sus intensos ojos marrones decorados con esas inmensas pestañas largas.

Me volví a mi sitio y dejándome llevar, sonriéndome por dentro ya que había entendido el porqué había venido, el vestido y la ropa interior fueron a parar a mejor vida.
 
Me ofrecí a Él… me expuse bien abierta, erguida y disponible a Su placer, sintiendo mi nerviosismo controlado por Él.
-Acaricia tus tetas, perra. Bajando desde tus labios. Despacio, suavemente, notando como tu piel se eriza. Pasa tus dedos por tus pezones-

-Sí, Señor- volví a susurrar sintiendo como si mis manos fueran las suyas, escuchándole y notando como mi nerviosismo y mi bloqueo hacían acto de presencia… estaba realmente nerviosa y excitada. Pero siempre con la cabeza en mi sitio y sintiendo mi entrega hacia a Él, esa persona que ya no era mi Amo pero era mi todo y siempre será así.

-Siente como crecen. Tira suavemente de ellos.-

Siseé, Él sabe que mis pezones son muy sensibles.

-Ayuda a que crezcan, perra. Intensifícalo… siente la tensión en tu piel, cerca de tus pezones. Cada vez mas estirada tu piel electrificada-

Unos cuantos jadeos salían de mi boca, Él sabe que sentía cada una de sus ordenes, de sus palabras, su voz se adentraba cada vez más y me hacía jadear como perra en celo. Pero cogía aire e intentaba no perder el norte y comportarme. Servirle y disfrutar.

-Hasta tu coño… húmedo. Sé que estás empapada, excitada… estás siendo usada como precisas.-

Sus palabras iban perdiéndome, cada vez más….

-Coge una pinza y colócala sobre tu teta izquierda, pégala a tu costado… bien centrada y repite la operación al lado contrario. Suavemente Diana, sintiendo el pellizco sobre tu piel en cada ocasión. Pinzado… despacio… quiero que vayas avanzando hasta tu pezón, colocando una pinza hacia el interior, en cada pecho.-
Cerré los ojos y empecé a ponerme pinzas, notaba como la respiración se me agitaba cuando iba acercándome al pezón, iba creando un abanico de pinzas en mi pecho. Miré sus pies y por el movimiento pude captar que Él estaba disfrutando. Disfrutaba, vaya que sí. De ver la que fue su esclava se entregaba a Él.
-Despacio… despacio Diana, suave… estirando la piel… me encanta que te muerdas el labio como única vía de control de la tensión que te sometes….-

Sonreí… “Como me conoces…” pensé

-Despacio…-

Gemí…

-Estirando la piel, siente el dolor, cada vez más excitada… más mojada, dolorida… sometida… aguantando, perra-

-¿Ya… Señor...? Dije algo provocativa mientras colocaba dos pinzas más ya cerca de la aureola, pues sabia que Él no me iba a dar vidilla a salvar mi pezón, le oí carraspear y reconociendo la orden aguanté la respiración, para pinzar a mi hinchado y sonrosado pezón el cual sintió el mordisco de la maldita pinza de madera.

-Estás perfecta, perra... perfecta.-

Gruñí por el dolor y los ojos se me cerraron, tenía que canalizar el dolor… y centrarme. También corría por mi mente el pensar que nadie apareciese en casa….  Pero el picazón y el dolor de la pinza me desconcentraba de todo. Me pidió que me moviera con un dedo la pinza mas centrada de cada pecho, Mi respiración crecía por segundos pues el dolor no era soportable, pero pensaba a la misma vez que mejor hacerlo yo que hacerlo Él y eso que estaba frente a mi. Le oí disfrutar, se me hizo la boca agua cuando escuché ese… hhuuummmmmm…
Que justo hizo despistarme y soltar un gruñido más intenso que el anterior puesto que me di un tirón en el pezón, y me dolió la vida.

-Deliciosa puta, ahora quiero que te arrodilles y bajes la mano hasta tu coño, que te abras bien y te acaricies para mi, cerda.-

Sin mirarlo me arrodillé en el parquet, meses de adiestramiento y lágrimas hasta entender que ese tipo de palabras humillantes  ya no me afectarán. Sí, ahora ya sabéis mi adoración, Él fue mi primer Amo y me enseñó hasta estrujarme la masa gris a entender este mundo y cada vez que me lo encontraba ansiaba aprender de Él, no estoy enamorada, no lo amo a Él, yo amo a su ser Dominante, porque Él sabe como moldearme, aparte de que si me dijera que volviera a Su lado, lo haría. Porque Él es inmenso, NOOOO por favor... no le endioso, pero cuando das con alguien y tienes esa conexión…. Ya sabéis.

Me dispuse a mirarle, pero solo hasta los labios.

-¿Sientes cómo pican y escuecen tus pezones…?-

Asentí mientras pasaba mis dedos por mi humedad.

- Coge dos pinzas y una en cada labio, perra, y una en tu clítoris y de seguido saca la lengua y te colocas otra en ella.-

Me bloqueé pues nunca me había pinzado el clítoris, pero me atreví y mientras lo pinzaba vi el bulto que amenazaba por salir de sus pantalones. Sé que adoraba verme sometida, por y para Él, sus palabras me ayudaban a calmarme a controlar el dolor de X puntos de las pinzas, un hilo de saliva empezó a escapar cayendo a mi pecho y acariciando una de las pinzas.

-Ahora estas preparada para entregarte completamente, abre bien tu coño y fóllate con fuerza. Hasta que me entregues todo lo que eres… mi puta perra babosa, siempre arrodillada, siempre usada, siempre a más mi perra, creciendo… siempre bien adiestrada.-

Sus palabras, su voz… esa voz que se volvía más posesiva, más oscura, más picante… esa voz que me volvía loca y hacía que me doblegara… Sentía el escozor de las pinzas y notaba como mi cuerpo iba cayendo poco a poco de la excitación queriéndose retorcerse en el suelo.

-Mi perra viciosa, hasta el final, puta… hummmm deliciosa, sigue… bien duro. Ardiente, pinzada, usada, sintiendo tu piel estirada al máximo… hummmm tu lengua fuera y pinzada, como una perra extasiada…. Esa eres tú, puta perra… empapada en placer y dolor-

Notaba que la rabia hacía por salir por sus humillantes palabras, no dejaba de masturbarme estaba muy perra, “Ohhh Diossssss ven y tóqueme, tómeme” rogaba en silencio mientras me retorcía y controlaba la mala leche que estaba creciendo dentro de mi, porque me veía ahí sola y Él ahí, frente a mi…. Sacándome los demonios, con el cuerpo temblando y con las ganas de correrme y no poder porque cuando me hablaba me centraba en sus palabras y perdía el norte por completo.

-Mi puta perra sumisa, mi creación, mía, estoy aquí... dándote lo que precisas, tu esencia en mis manos, pinzada para mí, humillada… venga perra… más fuerte-

Noqueada… gimiendo, con lágrimas en los ojos porque Él sabe lo que Su doma significa para mi, muriendo porque se levante de ese maldito sofá y viniera a mí… necesitaba su contacto. Empezó a azotarme una fuerte corriente eléctrica por todo el cuerpo…

-Permiso para correrme, Señor… por favor… permiso- gritaba jadeando

Me lo negó, Él disfrutaba como empapaba el suelo, y yo disfrutaba de mi entrega pero a la vez me frustraba porque lo necesitaba. No paraba de llevarme al límite, de sacar más de mí.

-Aguantarás más, lo quiero todo… deseo que arda tu ser, que tus babas, tus flujos y tus sudores encharquen tu ser, mi deliciosa perra viciosa, hasta tu alma, perra… hasta que no consigas mantenerte ante mí…-

La garganta comenzaba a arderme, sentía como la mala hostia iba a más dado que necesitaba su contacto, le imploraba, le rogaba, me follaba más fuerte introduciéndome hasta cuatro dedos, intentaba meterme la lengua en la boca para tener algo de aliento y me era imposible. Oh… Dios, Él disfrutaba, vaya que sí disfrutaba, su respiración le delataba y su voz... por más que la controlara serena era una bomba de excitación y perversión. Estaba en el suelo retorciéndome con los pechos y mi sexo pinzado, dolorido, hinchado…

-Mi Señor…- Me atreví a pronunciar. -Permiso para correrme, por favor…. Si no me deja no podré, me costará… por favor…. No podemos estar todo el día.-

Le oí reír, la pinza no me dejaba vocalizar bien y sabe que no estamos solos, que si alguien se presentara de repente a ver como lo explicamos. "Viva el factor tensión".

-Entonces estarás todo el día, puta. Te voy a abrir en canal, domando tu furia, perra. Sé lo que hago en tu ser, te pongo ante tu espejo, zorra. Vas a derribar tus límites, perra.-

-POR FAVOR… SEÑOR….- grité suplicando como podía.

-Suplica puta… fóllate para mí y suplica- Su voz era más dura, me doblegaba, me hacía pequeñita y a la vez inmensa… “ FÓLLEMEEEE” suplicaba por dentro, me estaba partiendo en dos… notaba como el pecho me ardía y la carótida estaba casi amenazando por explotar, estaba rabiosa, jadeante…. Extasiada… me mordía el labio inferior y deseaba cerrar las piernas pero no me lo permitía, mil sensaciones en nanosegundos me poseían. Él no paraba de someterme…

-¿Quién te creó?- dijo con dureza

-Usted, Señor.- pude decir –déje..eee.eeme coo..ooorrerme, permiso para corrermeeee- supliqué

-¿Así pides perra?- se mofó –Suplica como sabes hacerlo, perra-

Agotada, estaba agotada y le imploraba. Imploraba su cercanía, le imploraba que me tocara, imploraba correrme de todas maneras correctas que existían. Ansiaba su polla en mi boca, su mano tirando de mi negro pelo. Levanté la mirada y cuando vi que su mano acariciaba lo que yo deseaba, que estaba disfrutando de lo que veía… me desboqué, sentí la adrenalina en mi cuerpo, iba a mil a dos mil, no sé… iba perdida yo no era yo… mi perra interna hacía acto de presencia, estaba enloquecida y a nada de correrme, me dolía hasta la cabeza, y esta, se apoyó en suelo. Ya no sentía el dolor de las pinzas, no sabía donde estaba, me daba igual quién llegara, quién me viera… estaba perdidamente disfrutando de mi condición y Él mi M particular, estaba conmigo.

-Mi perra mojada sólo debe sentir… por mí, para mí, ante mí, quien la alimenta, quien la sabe usar, quien la hace respirar así, sentir dolor y placer al límite, me pertenece todo tu sentimiento,  que chilles humillándote por mí, perra.  Pide lo que deseas a parte de correrte, perra…. Vamossss…. vaaaamos….-

“Ohhhhhh por favor!!!!! Pareeeeee o me dará un yuuuyu en toda regla y se me va a salir el corazón por la boca “ pensaba cuando Su voz sonaba más dulce pero con dureza, me hacía perder los papeles, con sus cambios de voz. 
Tenía los dedos arrugados a más no poder, ya no sabía el tiempo que llevaba así, las rodillas, las piernas me dolían, los pies me hormigueaban, “agua…quiero agua” pensaba.

-Ya sabe lo que deseo.- Balbuceé, ya que mi querida amiga la pinza no me dejaba hablar ya bien.

-Grítalo, perra. Retuerce de deseo y dime lo que yo ya sé, pero grítamelo mientras te vacías, vamos perra… dime lo que quiero oír, partiéndote el alma, zorra.- Me provocaba.

  -No me dará lo que ansío.- grité como pude y vi como sus pies se acercaban hacia a mí, y sin esperármelo su mano silbó en el aire y me abofeteó.

-TE HE DICHO QUE TE HUMILLES HASTA CORRERTE PUTA PERRA INÚTIL. QUIERO OÍRTELO DECIR.-

Su voz me hizo temblar, estaba al límite… no podía más. Abrí los ojos de golpe y gemí dolorida cuando sus largos y finos dedos quitaron mi pinza de la lengua, cogí aire y mientras buscaba ya correrme, obedecí.

-TE QUIERO A TI, tú ser en mí, mi alma tuya desde hace un puuuuuto año- sorbí por la nariz ya que las lágrimas caían.  –TÓMEME de nuevo, póngame su collar, suya por favor, suya otra vez, déjeme caminar de nuevo de Su mano.-

-Sigue puta, córrete…  vamosssss.- Me ordenó mucho más duro

-Sabes que mi alma te pertenece Sr.M, humílleme cuantas veces desee, hóstieme, escúpame… Me da igual, sé lo que soy para usted y lo que usted es para mi… Me corro…. Me… corro…..-

Vencida me vacié, vencida lloré, dolorida, temblando en el suelo, agotada y a la vez con esa risilla nerviosa, ida. Me siento ida, pero inmensa. Oliendo Su orgullo por mí, sintiendo Su estado. Sabiendo que sonríe.

-Adorable mi perra, mi perra esclava.- Me susurra, me coloca la pinza de nuevo en la lengua.Gimoteo...

Voy calmándome, mientras se aleja unos pasos me pide que poco a poco me vaya quitando las pinzas menos la de la lengua, empiezo con las de mi sexo y mientras sigo calmándome voy a por la de mis pechos. Quito sin pensar la de los pezones y DIOSSSSSSS grité, no sabía que dolía tanto, me arme de valor y corriendo casi aguantando el aire quité las demás, necesitaba que pasara pronto, estaba realmente agotada y casi sin voz.

Vuelve a acercarse y sus dedos comenzaron a pasar suavemente por mis pechos, luego por mis pezones enrojecidos y tensos cogiéndolos con delicadeza y haciendome jadear cuando los estira un poquito, seguidamente lleva su mano a mi entrepierna, tocando mi clítoris y mis labios aun hinchados. Sonríe porque aún estoy húmeda, me observa con la pinza en la boca y mi respiración, yo no lo miro. Se aproxima hasta quedar pegado a mi rostro con el suyo, sus manos recorren mi piel electrificada hasta mi cara y siento como las lágrimas me caen .Explosión de mil sentimientos.

Sus dedos pasan por mis mejillas enrojecidas por el llanto y me las limpia.

-Mi ser le pertenece.- Logro decir calmada con la pinza y Él, me entiende.

Sus manos van hacia mi pelo y cogiendo con fuerza mi melena me pone correctamente de rodillas ante Él. Vuelve a mirarme, a mirar mi ser extasiado, quitándome suavemente de nuevo la pinza con su mano. Sonríe por la visión que le proporciono y veo que su polla asoma, la acerca a mi cara, dejándola delante de mí , Él no se mueve, se que le gusta lo que ve. Su creación, agotada, extasiada, arrodillada y deseosa. Mi cuerpo se estremece y siento que me vuelvo a encender. Pasa Su polla por mis mejillas, por mis ojos arrastrando mis lágrimas.

Instintivamente abro la boca y saco la lengua, Él la pasea por ella y la guardo cuando Su glande acaricia mi mentón. Se retira dos escasos pasos y tira de mi pelo para que lo mire, me cuesta pero lo hago fijamente.

-Saca de nuevo la lengua, perra.- Me ordena

Obedezco y lo veo inclinarse y sin esperármelo escupe sobre ella, me quedo sin aire y canalizo rápidamente pues Él sabe que estas cosas me paralizan, lo miro y trago lo que me ha ofrecido. Me acaricia la mejilla la cual recibió el bofetón. No me deja que pierda el contacto con su mirada, se incorpora y su polla vuelve a acariciarme el rostro. Siento que la boca se me encharca de saliva ya llevo deseándola desde hace bastante, amo mimarlo, lamerlo... me gusta que Él me sienta.

-Límpiala con tus babas, limpia tus lágrimas y mi saliva.-

Mi lengua algo dolorida por mi amiga la pinza comienza a lamerla, a adorarla. Besando su glande, introduciéndomela en la boca, mirándole… controlando mi ansia. Deseando su simiente en mi interior, justo en sus labios se forma una sonrisa pues me temo que me ha leído el pensamiento….-

-Besa mi polla, perra.-

Se la beso y sé que lo que va a acontecer y lloro por dentro, me suelta la melena y retira la polla de mi boca metiéndosela en esos odiosos pantalones que se los arrancaría a zarpazos, pero he de comportarme y entender que aquí yo no llevo la voz cantante, es cuando Él desea aunque me vea rogarle con la mirada mi necesidad de sentirle mucho más. Él sonríe. Se lleva la mano hacía atrás, y me quedo con los ojos como platos cuando veo asomar mi collar, y me lo coloca en la boca.

-Siempre haces que me sienta orgulloso de ti, perra. Creo que sería mejor que limpiases esto porque has puesto todo perdido y tú estás un poco cochinilla.-

Asiento, y medio sonrío por el tonito de Su voz, no contesto ya que si hablo lo que me pertenece se me cae de los labios.

-Puedes retirarte.-

Me levanté del suelo cuando vi que Él salía y se dirigía a la cocina, me quité el collar de la boca y con el vestido limpié el suelo, sentí alivio porque nadie apareció y en cuanto saliese de la ducha iba a darle un buena fregada al salón. Me dirigí a mi cuarto, bueno era la habitación que compartía con las otras dos chicas que vinieron a este "tranquilo" fin de semana de ¿descanso?, sí sobre todo de descanso mental.

Entré en la ducha y me mordía la lengua por no maldecir el dolor de las pinzas. La verdad… no pensaba en lo que acababa de ocurrir, ni el porqué Él vino, ¿y si llega a aparecer la tropa? Resoplo y entro bajo el chorro de agua.

Me pongo crema y me visto, salgo a buscarlo para que me explique porque vino, aunque ya sé la respuesta. Voy al porche de la casa y veo que Él y Su coche se alejan… sonrío y en dos segundos pienso en que decir cuando la compañía de excursionistas vainillas me preguntasen por Él.  "Upssss ¿Qué les diré?" pienso cuando ya no veo el coche.

Emmm salió a vuestra búsqueda y le raptó chita…. ¿Fue a por tabaco? Ainsss Él no fuma, mala excusa… Es un ser Dominante, mi ex Amo para ser mas concretos y me ha sometido, tenía las tetas a modo tenderete.. lo he disfrutado pero casi le muerdo los tobillos porque me ha puesto muy perra y deseaba más más y más, reclamando que me follara viva y Él se guardó Su deliciosa y enorme polla en los vaqueros y yo estoy…. Emmmm va a ser que no, eso no creo que lo entiendan… Anda Diana ve a limpiar el suelo y con decirles que tuvo una emergencia todo arreglado, Él ya se las arreglará con ellos.

Entré para adentro y medio dolorida por mis queridas amigas las pinzas me dispuse a limpiar un poco el suelo del salón, olvidarme de patinar y darle compañía al sofá con un poco de chocolate y ese documental.


FIN
SELENE MOON