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miércoles, 14 de enero de 2015

BDSM: Estudios sobre la Dominación y la sumisión de Thomas S. Weinberg

EDITORIAL: BELLATERRA,EDICIONES
ISBN: 978-84-7290-390-6
EAN: 9788472903906
AÑO: 2008

SINOPSIS: 
¿Qué es el sadomasoquismo, el SM, siglas por las que es mencionado con mayor frecuencia? ¿Qué factores influyen en los individuos para que éstos escojan un estilo de vida que suele ser tachado de anómalo por quienes no están familiarizados con él? ¿Y de qué formas se manifiesta la sexualidad en una relación sadomasoquista? En esta obra el sociólogo Thomas S. Weinberg ha recogido las investigaciones y lo que se ha escrito en fechas recientes sobre el sadomasoquismo, con la inclusión además de materiales nuevos de carácter inédito. Esta edición revisada del texto clásico de Weinberg y Kamel que se publicó en 1983 explora la naturaleza del sadomasoquismo, las identidades sadomasoquistas y el mundo social del SM a través de etnografías, cuestionarios, análisis de los contenidos e historias personales. Entre los temas tratados se incluyen el SM de los gays y las lesbianas; el SM y la prostitución; las mujeres en la escena SM; las modificaciones corporales fuera de lo común, entre las que se incluyen los anillados, los marcados a fuego y las quemaduras; las organizaciones sadomasoquistas; el rol del dolor y de la fantasía en el sadomasoquismo; y la cada vez mayor integración de temas sadomasoquistas en áreas de la cultura popular como las artes, la literatura, los medios de comunicación y la moda. En conjunto, los dieciocho artículos que forman parte de este atractivo estudio proporcionan una panorámica clarificadora y objetiva de un área de la sexualidad humana que a menudo ha sido mal comprendida.

lunes, 12 de enero de 2015

Trilogía SUMISIÓN de Tara Sue Me


SINOPSIS:
Abby King lleva toda la vida enamorada de Nathaniel West. Cuando se entera de que el brillante y atractivo presidente de Industrias West está buscando una nueva sumisa, decide ofrecerse a él para hacer realidad sus más secretos deseos.Después de pasar un solo fin de semana con el Amo, Abby sabe que necesita más y se somete por completo a las condiciones que le impone. Pero a pesar del placer que encuentra en el dispuesto espíritu de Abby, Nathaniel sigue mostrándose frío y distante. Cuando la joven cae presa del tentador mundo de poder y pasión, empieza a temer que el corazón de Nathaniel esté fuera de su alcance, y teme haber perdido el suyo para siempre.




SINOPSIS:
Segundo volumen de la trilogía que ya han leído más de 8 millones de personas en todo el mundo.Nathaniel West nunca pierde el control. Durante el día, y como presidente de Industrias West, dirige el consejo de dirección. Por las noches, como estricto y exigente dominante, impone su voluntad y sus normas en el dormitorio. Nu nca acepta sumisas inexpertas; sin embargo, cuando la solicitud de Abigail King aparece sobre su mesa, traspasa sus propios límites y pone a prueba los de la aspirante.La mezcla de inocencia e interés de Abby es embriagadora, y Nathaniel enseguida se decidea ponerle su collar. Mientras ella obedezca sus órdenes y se rinda completamente a él,nadie saldrá perjudicado. Pero cuando los sentimientos por Abby se vuelven más intensos, Nathaniel se da cuenta de que la confianza debe ser recíproca. Y él oculta secretos que podrían destruir los cimientos de toda la relación. 




SINOPSIS: 
Tercer volumen de la trilogía que ya han leído más de 8 millones de personas en todo el mundo. Nathaniel West siempre ha vivido siguiendo unas reglas muy estrictas que espera que acate todo el mundo, y en especial las mujeres a las que domina en su dormitorio. Pero su última amante está derribando todos sus límites y alter ando sus patrones de conducta. Abby King jamás imaginó que conseguiría apropiarse del corazón de Nathaniel West. Lo que empezó siendo un fin de semana de placer se ha convertido en un apasionado romance. Abby sabe que la única forma de ganarse su confianza es someterse plenamente a él y olvidar todas sus inhibiciones. Porque para conseguir que él abra las puertas a un camino de mayor intimidad, primero debe dejar que se adentre en su mundo hasta donde jamás había llegado nadie.

sábado, 10 de enero de 2015

No es un camino de rosas


La impotencia, la rabia... son palabras que hay que aprender a templar aunque se tenga ayuda de la mano que te guía.

Selene Moon

jueves, 8 de enero de 2015

Ignorancia o ¿egoísmo?


Es una pena que el mundo este lleno de necios y egoístas. 

Entregar tu desnudez para que vean tu alma no es nada fácil y es triste saber que no muchos lo saben ver y mucho menos valorar.

Selene Moon

lunes, 5 de enero de 2015

Lucha continua


Se dice que la sumisa (no hablo de la mujer, se me entienda por favor) siempre ha de estar en su lugar. 

Qué la que es sumisa "sin jugar a serlo" lo está porque siente y sabe cual es el sitio que le pertenece en su sumisión o rol (como deseen llamarlo). Pero desde ese lugar, donde la sumisa está, hay que saber que tiene un gran sentir hacia Su Am@ y pelea por lo que tiene,  en silencio... meditando... mientras la arde la parrilla interna del esternón, que lleva a ese punto donde los demonios atacan... 

Se calma y se alinea, sabiendo de nuevo su lugar y volviendo en sí misma. Y nooo... no amigos no hablo de "enamorarse" o "pillarse" como suele pasar en el mundo vainilla (aunque hay matices de ello y las mariposas equivocan, como también puede pasar que el destino os una en este mundo BDSM) Amigos, yo os hablo de algo más profundo, es el amor y el cariño que tiene una sierva a Su Señor/a, la ilusión, la entrega del alma y lucha continua para crecer juntos subiendo escalones y dándose los dos, pero... muy pocos lo ven y confunden. 

Feliz domingo


Selene Moon

domingo, 4 de enero de 2015

Adiestramiento o Crueldad


Si tuviera que elegir un buen castigo de los muchos tantos que hay elegiría una buena tunda de azotes (algo así CLIK ) que un castigo de "silencio sin pre-aviso" para que se me entienda mejor pondré dos ejemplos:

1.-
- sumisa, a partir de ahora mismo estarás cuatro días sin saber de mi , te lo he advertido en demasiadas ocasiones. Ese será tú castigo por tu mal comportamiento cuando se te ha más que dicho y tu seguías con la tontería . Cuatro días para que reflexiones y crezcas. Pasados esos días, me expondrás tu sentir -

Pienso, que este castigo es mejor que el siguiente:

2.-
-silencio e ignorancia-

Supongo que se me entiende a la perfección. 
El silencio e ignorancia es mas bien una crueldad, duele hasta el infinito y no es para nada sano a diferencia de un castigo disciplinado que es el que te ayuda a ver las cosas sin temor y calmándote para que busques en tu interior y aprendas.

No soy quien para decir o hacer como un Dominante tiene o debe de hacer las cosas pues cada maestrillo tiene su librillo y debe saber de que guisa actuar si conoce bien a Su sierva y sin que el castigo acarree consecuencias, cada Dominante tiene sus formas. 
Pero yo, siendo sumisa y pensando en esto, me expreso a mi forma de verlo y más habiendo pasado por "silencio e ignorancia" un par de veces en lo que llevo en el mundo BDSM, digo tristemente que no puedo aguantarlo porque en vez de calmarme y relajarme se me vienen los demonios y me hacen sangrar haciéndome pensar cosas que me llevan a un estado bastante jodido. Que aprendo, sí, porque parte de culpa se tiene y más cuando te avisan y puede que el Dominante no lo haga a mal y sea su forma de impartir un castigo.

La verdad y siendo totalmente sincera, prefiero un "silencio e ignorancia" pre-avisado como el ejemplo 1 que un "silencio e ignorancia" que a mi, personalmente me mata por dentro y me deja perdida.

Un cordial saludo. 


Selene Moon






sábado, 3 de enero de 2015

Y en Navidad... Una charla adiestradamente distendida (relato)


“si vuelves a decir un puto pero te lo comes, puta inútil. Los peros no tienen valor”
 “Pero, pero… pero, peras, peritas, peral. Pero, pero…¡¡basta morena!!”

Su cabeza no paraba de pensar, de buscar la manera de como leches expresarse sin que fueran justificaciones “Los PEROS son una conjunción adversativa que produce una contraposición entre dos proposiciones. Como todas las conjunciones, su finalidad es actuar como nexo, enlazando oraciones, palabras…”

 _ Dejadepensaryarreglateeee que son casi las dos de la tarde_

 Poniendo los ojos en blanco y soltando un pequeño grito de agobio Diana se acercó al armario sacó unas medias negras tupidas, un vestido tipo jumper de manga tres cuartos color berenjena y de la comoda, solo un sujetador negro, dejó todo bien colocado en la cama y se fue a duchar.

“Te gusta torturarte” Su adentro ardía de rabia cuando sin comerlo y ni beberlo, se le volvió a aparecer por la mente más frases de la charla que mantuvo con su ex-Amo por la mañana temprano, mientras tomaban un café con leche.


Echó la cabeza hacia atrás para que le cayera el agua en la cara y relajarse, pero de poco sirvió porque la mente iba sola, y Él, pasea a sus anchas por su interior sin pedir permiso, y más sabiendo  que en cierta manera Él tiene razón en cada palabra, que es lógico, que  intenta calmarla y a la fin... que se deje de tonterías. 

Pero que por otro lado, las ciertas maneras de ella debatían creando un atropello en la conversación ya que Diana se encontraba realmente perdida en su esencia; que entiende a fuego la lógica, pero en esos momentos era perra sin control y no era razonable, sin visualizar como debiera, ya que las ganas que ansía su alma y la necesidad que tiene de entrega la hacen flaquear y su pensamiento era, si quizás tomando otro rol se  pudiera sentir mejor y así poder disfrutar frustradamente en silencio ayudando sin que ella saboreara de su sumisión, para en cierto modo, sentirse feliz regalándosela a otras hembras que curiosas pululan por el mundo BDSM.

Quiería buscar la plenitud, dentro de un papel que no le pertenece; “pero…Señor” su mente recreaba la conversación mientras se enjabonaba y se lavaba el pelo.

ÉL: “Otra mierda de perooo, zorra idiota. ¿Qué te he dicho puta?”
ella: “que me lo iba a comer”
ÉL: “y por supuesto, te lo comerás. Deja de sentirte gilipollas y sé orgullosa, es simple. Eres una buena, una deliciosa perra y tienen que merecerte. No hay más.
Y como es Navidad y me estás cabreando te vas a comer los peros como si fueran pavo.”

Diana se aclaró y salió de la ducha.
Secándose y sintiéndose más calmada, ella sabía a la perfección el tono de la conversación y lo que Él quería hacerle entender. Le hacía ver su lugar, como también valorar su esencia sumisa y su sitio, de vez en cuando le proporcionaba algún que otro capón para que se dejara de chorradas, de cambios de rol en su mundo BDSM que al fin y al cabo no le iba a dar nada positivo y que se centrara. Que Diana viera que hay que ser paciente y, cuidar su tesoro que se llama esencia sumisa... y que no por mucho correr amanece más temprano.

Se acercó a la cama, y mirando la ropa, los pensamientos volvieron pero esta vez con otra sensación, se sentía bien, sabiendo cual es su sitio y que se dejara de pamplinerías. “Y como es Navidad y me estás cabreando te vas a comer los peros como si fueran pavo. Y como veo que necesitas un buen uso hoy llevarás tu coño lleno durante toda la comida recordándote lo alto que puedes volar y sin peros”

Cuando ella emitió esa demanda denegó de cierta manera esa petición y soltó una carcajada porque sabía que Él ya estaba hasta las mismísimas pelotas de repetirse y aunque había una seria buena onda, afloraba el buen rollo en la charla.

Diana le comentó que iba a cumplir la tarea, pero no porque precisara uso, que la haría porque comprendía a la perfección el cometido de tal demanda.

Se levantó y con tiento le pidió si le dejaba acercarse, Él aceptó y ella lo hizo, posó las manos en el torso de su ex-Amo y de puntillas, con sutileza, buscó su oreja y le susurró…

_Gracias por estar y hablar conmigo, no sabe las veces que he necesitado ésto._
Atrevida le dejó un beso en el cuello y dio un paso atrás. Justo y sin esperarlo Él la cogió del pelo dejándole suelto el flequillo y tiró de la cabeza de Diana hacia atrás y escupió en su cara.

_Tú sitio no es ese, perra sumisa._ Él le soltó el pelo. _Vé a tu sitio si deseas despedirte adecuadamente de mi, zorra._

Mirándole expectante por lo que había hecho, y sabiendo ella lo que realmente significaba…
 _Cual es mi sitio… Señor._ Diana sólo pudo pronunciar.
_Lo sabes._ Manifestó Él.
_ ¿Detrás de Usted a Su izquierda?_ Susurró Diana emocionada ya que entendía que Él de una forma silenciosa sigue con ella aunque no estén juntos como D/s y que Él corrigió el cariñoso saludo de ella.

_Siempre, y arrodillada a mis pies como una deliciosa perra bien adiestrada._
Diana sonrió y se lo agradeció.
_Disfruta tu regalo de Navidad, perra. Sorpréndeme._
Y Diana se retiró.

Se acercó al cajón de los fulares y cogió un pequeñísimo y fino pañuelo lila que se suele anudar en la muñeca y se la ocurrió darle más emoción al asunto con una cadena de cincuenta centímetros que enrolló en dicha tela. Respiró profundamente tres veces, y cerrando los ojos, dejó la mente en blanco. Necesitaba reencontrarse.

Cinco minutos la bastaron para ubicarse, separar la hembra (perra) de la mujer, ella sabía perfectamente disociar su mundo BDSM de su vida cotidiana aunque al fin era la misma persona. Se tumbó en la cama.

Poco a poco empezó a introducir lo que asimilaba un dildo, sintiendo como se llenaba y como las paredes de su vagina lo aceptaba. Se levantó despacio por si su idea no daba mucho resultado pero… niquelado, no se movía y el pañuelito hacia un buen tope, la fina cadena molestaba algo pero podía era soportable, sonreía perversa en que quizás si alguien supiera lo que lleva entre las piernas se quedarían con la boca abierta, y también tembló cuando se percató de que no pensó si tenía ganas de ir al aseo, pero no quiso pensar en ese momento, ya se le ocurriría algo. Se vistió y cogió los zapatos altos de tacón negro, el abrigo y se dirigió a la anual comida navideña a casa de unos amigos.

Horas… unas tres horas más tarde de la gran comilona de Navidad, Diana llego a casa y sintiéndose ya algo más molesta, excitada,  pero dolorida entró en el aseo y comenzó a sacarse el pañuelo, recordando que en ciertos momentos tuvo que ir a retocarse y daba gracias por llevar medias que hacían de cierta manera más confiada la tarea. Iba sacando el pañuelo con la cadena y en cada tironcito que daba para extraerlo del interior de su coño, Diana cerraba los ojos y sintió el porqué de dicho regalito navideño.

 Y dijo en alto, mirándose al espejo.... Feliz Navidad, soy una sumisa orgullosa de su esencia.

Selene Moon